Que la felicidad los atropelle
Que de sus vidas sean las reinas y los reyes
Que los días te besen
Que la dicha se abalance sobre ustedes
Que el tronar de una cascada
Te acompañe en la mañana
Que una mariposa guarde
Aleteos para tus tardes
Que el trino de los pajaritos
Haga que en las noches sueñes superbonito
Y que los días te besen
Una y mil veces que vayan y regresen
Días grises, días verdes, días con árboles
Días de exhostos y reveces
Y que te besen
Una y mil veces que vayan y regresen
Enfoca, cae en la nota, vence la derrota
Prende velas en la oscuridad
Y que te besen
Una y mil veces que vayan y regresen
Ojo con los precipicios
No vayas a caer en el abismo
Y que te besen
Una y mil veces que vayan y regresen
Días grises, días verdes…
Y que te besen-3
Y que te besen
Una y mil veces
Oye/Aterciopelados
enero 25, 2008
enero 22, 2008
Cosas que quise y ahora tengo
Importante
1. Audífonos Sony
2. USB 2G
3. Agenda 2008
4. Suéteres
5. Bolsas
6. Mezclillas
7. Casa nueva
Más importantes
1. Ganas
2. Sueños
3. Razones
4. Motivos
5. Hechos
Yey!
1. Audífonos Sony
2. USB 2G
3. Agenda 2008
4. Suéteres
5. Bolsas
6. Mezclillas
7. Casa nueva
Más importantes
1. Ganas
2. Sueños
3. Razones
4. Motivos
5. Hechos
Yey!
enero 16, 2008
Estos días...
Caminar en esta ciudad es casi tortuoso: colinas, pendientes pronunciadas, suelos húmedos y tacones no son combinaciones óptimas. No obstante, el aroma nocturno de los eucaliptos resultó ser un relajante justo para amedrentar la histeria y dotar de firmeza a las pisadas temblorosas de por encima de la hojarasca serenada.
Lunes
El frío no se hace esperar, y aunque en las mañanas el sol coquetee con mis ojos y me haga creer que estará para mí, sé que debo llevar una prenda extra para cubrirme cuando caiga la tarde. Hoy, al salir de la oficina apenas se podía ver lo que había tres metros delante. La niebla lo cubría casi todo.
Martes
Bajaba del taxi, con los pasos apurados subía los escalones de la explanada. Un zapato demasiado cerca del final del pantalón detuvo mi andar; una estrepitosa caída en medio del campo de visión de todos fue el resultado. Mi manita me duele.
Miércoles
Lunes
El frío no se hace esperar, y aunque en las mañanas el sol coquetee con mis ojos y me haga creer que estará para mí, sé que debo llevar una prenda extra para cubrirme cuando caiga la tarde. Hoy, al salir de la oficina apenas se podía ver lo que había tres metros delante. La niebla lo cubría casi todo.
Martes
Bajaba del taxi, con los pasos apurados subía los escalones de la explanada. Un zapato demasiado cerca del final del pantalón detuvo mi andar; una estrepitosa caída en medio del campo de visión de todos fue el resultado. Mi manita me duele.
Miércoles
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