Quiero...
audífonos nuevos
música desconocida para descubrir
sol
un usb
algún reproductor de mp3
una cámara digital (todavía existen las otras?)
una razón para seguir trabajando
zapatos blancos y rojos
adelgazar
regalos invaluables
sueños para abrazar por las noches
...es demasiado
octubre 17, 2007
Extraño con ahínco. Los días soleados, casi infinitos, la luminosidiad de un sol que pone más azul el cielo, el vientecillo que acercaba el olor de la limonaria a mi cuarto, las tardes casi hechas a mano para salir y andar por las calles vagabundeando sin rumbo fijo, sintiendo la brisa del mar acariciar la piel y darle frescura.
La actividad diaria, levantarse, invertir tiempo en la elección del atuendo que mirarías cuando llegara, el beso casi inesperado de la cocina, las horas de trabajo que corrían para salir a lo abrumante del sol en la cara, sin piedad.
Llegar a casa, refrescarse, esperar la tarde-noche en la parada del autobús. Volver.
Bendita rutina desquiciante que se rompía con caminar a la orilla del mar, con tu brazo rodeando mis hombros. Caminar de la oficina a la casa, jugar, hablar, dormitar.
Fines de semana donde la rumba y el baile formaban parte del marco de una vida que anhelo, de la que fui parte, a la que siento pertenecer.
Bienamados fines de semana que recuperan, de a pocos, el bienestar y la dicha de permanecer junto a ti, el sol, viento y mar.
La actividad diaria, levantarse, invertir tiempo en la elección del atuendo que mirarías cuando llegara, el beso casi inesperado de la cocina, las horas de trabajo que corrían para salir a lo abrumante del sol en la cara, sin piedad.
Llegar a casa, refrescarse, esperar la tarde-noche en la parada del autobús. Volver.
Bendita rutina desquiciante que se rompía con caminar a la orilla del mar, con tu brazo rodeando mis hombros. Caminar de la oficina a la casa, jugar, hablar, dormitar.
Fines de semana donde la rumba y el baile formaban parte del marco de una vida que anhelo, de la que fui parte, a la que siento pertenecer.
Bienamados fines de semana que recuperan, de a pocos, el bienestar y la dicha de permanecer junto a ti, el sol, viento y mar.
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