Tengo ganas de flotar, de tirarme a la mar y permanecer en la superficie, llevada o suspendida levemente por las partículas marinas que me rodearan.
Quisiera un pez espada comiendo del cardumen más cercano y un par de tiburones al acecho de sus leones. Vendrían bien un par de sirenas que cantaran para embelezar Odiseos atados en proas para que siguieran de largo; gaviotas y alcatraces sumergibles y, desde el cielo, Oceanía en su esplendor...
Desearía una oleada suave y ligera, que apenas moviera mi cuerpo a su andar, que permitiera el descanso y la deliciosa sensación del sol en la cara, de la luz que todo lo aclara y todo desentraña para volverme morenamente azucarada y ver mi transformación en la piel.
Por favor, después que me haya cansado de flotar, déjenme una isla, donde pueda encontrar mi hogar.
...Libértame de mí. Quiero salir de mi alma.
Yo soy esto que gime, esto que arde, esto que sufre.
Yo soy esto que ataca, esto que aúlla, esto que canta.
No, no quiero ser esto.
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